El senador electo Jaime Quito se convirtió en una de las voces más críticas durante la instalación del nuevo Congreso bicameral. En medio de la juramentación del Senado, manifestó su rechazo a lo que considera una creciente influencia del fujimorismo sobre las instituciones del Estado y llamó a construir contrapesos políticos dentro del Parlamento.

Durante su juramento, Quito afirmó que asumía el cargo “contra las leyes pro crimen y pro impunidad”, además de expresar su respaldo a la libertad de Pedro Castillo y a la convocatoria de una nueva Constitución. Su intervención destacó entre las más polémicas de la ceremonia.
El legislador de Juntos por el Perú también protagonizó un gesto simbólico al evitar la fotografía protocolar con la Junta Preparatoria del Senado, integrada por Miguel Torres, Fernando Rospigliosi y Alejandro Muñante. La acción fue interpretada como una señal de distancia política frente a Fuerza Popular y sus aliados.

Las declaraciones de Quito cobran fuerza en un momento en que diversas bancadas negocian el control de las Mesas Directivas del Senado y de la Cámara de Diputados. Mientras Fuerza Popular impulsa alianzas con sectores de derecha, agrupaciones de izquierda y centro buscan articular una alternativa que impida una mayoría absoluta.
La disputa por el liderazgo del nuevo Congreso será uno de los primeros grandes pulsos políticos del periodo 2026-2031. Para Quito, el desafío será evitar que una sola fuerza concentre poder en el Legislativo, mientras que el fujimorismo sostiene que busca garantizar gobernabilidad en la nueva etapa política del país.

















