El Gobierno dispuso un puente aéreo para trasladar a los pasajeros que permanecían varados en el distrito de Ocoña, en Arequipa, luego de varios días de interrupción en la Panamericana Sur. La medida buscó garantizar la seguridad de cientos de personas afectadas por los huaicos y los bloqueos registrados en la zona.

La presidenta Keiko Fujimori supervisó directamente las operaciones de traslado, verificando que los vuelos permitieran evacuar a los ciudadanos hacia lugares seguros. Esta acción fue considerada una respuesta rápida frente a una situación que complicó la movilidad en el sur del país.
Las operaciones aéreas ayudaron a reducir la congestión generada por el cierre temporal de la carretera y brindaron una alternativa para quienes necesitaban continuar sus viajes o reencontrarse con sus familias.
Además del traslado de pasajeros, las autoridades coordinaron el envío de apoyo logístico y asistencia para las personas afectadas por la emergencia climatológica en diferentes puntos de Arequipa.
La implementación de este puente aéreo fue destacada como una medida positiva porque permitió atender de forma inmediata una necesidad urgente de la población y reforzó la capacidad de respuesta del Estado ante desastres naturales

















